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jueves, 10 de septiembre de 2015

PAPAYA EN INVERNADERO-SEGUNDA PARTE

              1.- SUELOS.
   La papaya no es planta exigente en cuanto a suelos, pudiendo
desarrollarse en cualquier terreno abandonado o incluso en alguna maceta grande. Es una de las plantas más productivas con relación a su tamaño, ya que siempre tiene ores y frutos al mismo tiempo. El desarrollo de los frutos produce la caída de las hojas inferiores, por lo que quedan siempre al descubierto por debajo de las hojas.
La papaya se, adapta a una muy variada gama de suelos, aunque siempre es preferible que éste sea areno-limoso,  con  buena  estructura,  rico  en  materia  orgánica  y  principalmente  con  buen  drenaje  y aireación.   El pH óptimo está  comprendido entre 5.5 y 6.5, pero puede cultivarse sin graves problemas hasta pH 8. En cuanto a su tolerancia a las sales, parece ser más resistente que la platanera.
           2.- MULTIPLICACIÓN.
La multiplicación por esquejes, se realiza mediante estacas
obtenidas de las ramicaciones del árbol de forma articial, ya que la papaya no se ramica hasta cuando tiene tres o cuatros años. Los árboles viejos sufrirán la operación de desmoche, o eliminación de la cabeza o cogollo del árbol, provocando así la producción de ramas o cogollos laterales.
Los esquejes serán de brotes de 25-30 cm, que se cortan y se cauterizan con agua caliente a unos 50 °C. Estos esquejes se plantan en
macetas, que se colocan en lugares protegidos de los rayos solares y con humedad hasta la emisión de raíces.
La multiplicación por semilla, es la forma más económica y fácil de propagar el papayo.
La obtención de semillas se realiza por autopolinización o polinización cruzada de flores hermafroditas. Se obtiene un tercio de semillas femeninas y dos tercios de semillas hermafroditas, sin ninguna semilla masculina.
  Se pincelan las flores hermafroditas de las plantas que dan mejores
frutos y se embolsan hasta el cuaje. Estas semillas se siembran y de las plantas cultivadas (en invernadero, para que no entre polen de cultivos vecinos) se obtiene la semilla comercial sin necesidad de pincelar ni embolsar.

  Las semillas se dejan fermentar dos días antes de lavarlas y secarlas a la sombra. El cruce de flores femeninas con masculinas o con hermafroditas da la mitad de semillas de cada una, femeninas y masculinas, o femeninas y hermafroditas respectivamente. El cruce de femeninas con hermafroditas da un tercio de femeninas, otro de
hermafroditas y otro de masculinas.

La siembra se puede hacer directamente, pero se suele sembrar en vivero, en bolsas de plástico negro agujereadas o macetas de turba  y con bastante humedad, durante 2 meses (Tardan 2-3 semanas en germinar), hasta que las plantas miden unos 12 centímetros.
Como se ha indicado anteriormente, se obtendrán distintos resultados, según se empleen semillas procedentes de árboles femeninos fecundados con papayos masculinos o semillas procedentes de árboles femeninos y hermafroditas. El poder germinativo de las semillas del papayo suele ser corto, por lo que se hará una siembra lo más cerca posible a la época de recolección.
       3.- TRASPLANTE Y MARCO DE PLANTACIÓN.
El trasplantes se hace en hoyos de 80 cms. de profundidad y 50 de diámetro para que el suelo quede suelto. La base del tallo (Cuello) debe quedar a la vista.
Se pueden plantar varias plántulas por hoyo para llegada la
floración elegir la que tenga flores hermafroditas (con muchas de sus flores con 5 ó 10 estambres y 5 estigmas). Son las que dan frutos globosos o alargados de ½ Kg aproximadamente.
Las plantas hembras (con todas las flores con 5 estigmas y sin estambres) dan frutos muy grandes (hasta 10 Kgs) pero también se pueden cultivar, especialmente para obtención de látex.
Las masculinas solo sirven para polinizar y no son necesarias. En
Plantas masculinas
algunos cultivares no hay plantas machos, en otros prácticamente todas las flores de las plantas hermafroditas. Según el cultivar elegido, cómo se hayan obtenido las semillas, y cómo se hayan cuidado las plantas, se puede obtener una gran variedad de flores distintas.
Para la polinización se puede dejar una planta macho cada 15-25 plantas hembras. Las plantas macho son las más vigorosas al principio.
La plantación al aire libre puede hacerse a marco real a densidades similares a la platanera, pero procurando que la distancia
Marco real
  mínima  entre plantas  sea de 2 m. También  puede plantarse  en líneas pareadas  que corresponde a una densidad de 1.666 plantas por hectárea.
Este marco parece también el más apropiado en el caso del cultivo en invernadero, ya que por un lado se adapta al tipo de construcción de éste y por otro, se ajusta a las condiciones de luz, para que las plantas no se ahílen demasiado, principal problema que se manifiesta en este caso.
Por otra parte, hay que señalar que el ciclo comercial debe ser como máximo de tres años, ya que posteriormente  la recolección  se hace dificíl  por la altura alcanzada  por la planta, y a su vez la producción disminuye, no siendo por tanto rentable su mantenimiento.
                 4.- FERTIRRIGACIÓN.
En cuanto al abonado, hay que señalar que un aporte continuo de
nitrógeno, favorece enormemente su crecimiento.   El potasio, sin embargo, proporciona mayor cantidad de azúcar y de sólidos solubles , y el fósforo aumenta enormemente el cuajado.
El riego al aire libre se realiza de forma semejante a la platanera,  con 12.000  metros cúbicos por hectárea y año,  lo  que  equivale  a  16  litros por planta y día.    Sin  embargo,  en  condiciones  de invernadero  el  consumo  puede  reducirse  a algo  más  de  la  mitad  (5-6 litros por planta y día).

        5.- CONSUMO Y PROPIEDADES DE LA PAPAYA.
La papaya es conocida como fruta de consumo, tanto en forma directa como en jugos y dulces (elaborados con la fruta verde cocinada
con azúcar), y tiene unas magnícas propiedades para facilitar la digestión de alimentos de difícil asimilación, debido a su alto contenido de papaína. Tiene todas las vitaminas de complejo B, contiene también vitamina A y C, además de ser muy rica en minerales.
De esta enzima llamada papaína, se producen más de 1000 toneladas anuales en el mundo entero.
La papaya está indicada para dispepsias hiposecretoras. Prevención de la arteriosclerosis y tromboembolismos. Parasitosis intestinales. Y tópicamente es usado para heridas y ulceraciones trócas con restos inamatorios o necróticos.
Las semillas son vermífugo (que sirve para expulsar gusanos intestinales), emenagogo (que estimula el flujo sanguíneo de la pelvis y el úteros). Las semillas negras tienen un sabor fuerte pero son co- mestibles. Algunas veces son molidas y usadas como substituto de la pimienta negra.
                 6.- VIROSIS.
A la papaya le atacan pocas plagas plagas y enfermermedades, pero son algunas virosis, los factores  limitantes  en las producciones   en  la  mayoría  de  las  áreas  tropicales  y  subtropicales  del  mundo, ocasionando pérdidas de la cosecha de orden del 90% en algunos casos. 
           Entre estas virosis, están las siguientes:
La más importante es el virus de la mancha anular de la papaya o PRSV.
Este virus tiene presenta siguiente sintomatología:
En las hojas apicales, se observa un mosaico más o menos pronunciado, y deformaciones con reducción del limbo, que llega a
ser liforme.
En el tallo y peciolos aparecen manchas grasas alargadas de color verde oscuro.
En los frutos se observan manchas grasientas y amarillas en forma de anillo.
Virus del mosaico del pepino
El virus del mosaico del pepino (CMV) no había sido hasta ahora citado como patógeno de la papaya. Su sintomatología se manifiesta en el tallo con manchas grasas a modo de nudo de la madera y en las hojas apicales un mosaico generalizado.
El virus del bronceado del tomate (TSWV) no ha manifestado una sintomatología definida, ya que se ha encontrado asociado a otros virus (PRSV, CMV).
La transmisión de los virus bronceado del tomate (TSWV), mosaico del pepino (CMV), y manchas anulares de la papaya (PRSV), se realiza a través de diferentes vectores, principalmente: áfidos (Myzus persicae, Aphis gossypii, Macrosiphun euphorbiae) en el caso de los virus PRSV y CMV de forma no persistente y Trips (Frankliniella
occidentalis), de forma persistente circulatoria.
La  recolección  se  inicia como mínimo cuando los frutos comienzas el cambio de color, pues de lo contrario no alcanzarán la maduración adecuada.  El grado de coloración variará por lo tanto en función del punto de destino de la fruta.
 También hay que tener en cuenta a la hora de la recolección evitar los menores daños al fruto, como arañazos o golpes, para limitar tanto las manchas de latex que perjudicarían su aspecto como la entrada de patógenos.
       Es decir, teniendo en cuenta que son pocos los virus que atacan a la papaya, si los comparamos con un cultivo hortícola tradicional, hace a la papaya un cultivo rentable en invernadero, por todo lo que hemos visto.
Es por ello que diferentes centros de investigación, están buscando alternativas rentables que contribuyan a diversificar    la producción   agrícola del sureste español,  y   a enriquecer    la    oferta    de productos a Europa.
Por un lado,  las  frutas  tropicales constituyen  una  alternativa
interesante   con   excelente proyección,        con        un consumo   creciente   en   la UE.  España es  el  único productor, dentro de la UE,  la proximidad y cercanía al Mercado,  nos  permite  ser competitivos       frente      a terceros países, al tener menos costes en el transporte, pero sobre todo, podemos suministrar un producto   de   excelente   calidad,
Debemos de tener en cuenta que  el  conocimiento  atesorado durante los últimos 50 años cultivando hortalizas en invernadero, es nuestra fortaleza y la clave del éxito (diseño de estructuras de invernadero, materiales plásticos, gestión y el control del clima, manejo y técnicas de cultivo entre otros, etc.).
Pero el invernadero, no solo es una herramienta que permite la ampliación de los ciclos  de  cultivo,  para  producir  en  épocas  más  favorables.  La  protección  del  cultivo  con  el invernadero, permite también trabajar con especies que al aire libre no son viables o rentables en nuestras otras climáticas, y que en cultivos protegidos si……….como es el caso de la papaya.


domingo, 6 de septiembre de 2015

PAPAYA EN INVERNADERO-PRIMERA PARTE

     1.- VENTAJAS DE CULTIVAR PAPAYA EN UN INVERNADERO.
  
        La papaya es un cultivo con un crecimiento vegetativo muy rápido,
que empieza  producir a los 8-9 meses desde la plantación, mucho antes que la mayoría de los frutales, que entran en producción a partir del 4., 5.  o 6.  año desde la plantación, y es un árbol muy productivo. 

Está aumentando el consumo de esta fruta en países desarrollados por su carácter exótico, mayor conocimiento, propiedades para la salud y sobre todo por su calidad en el transporte, porque se hace vía avión. Frente a otros países productores, tenemos la proximidad del mercado europeo.

En términos de rendimientos y de crecimiento se comporta más
como una especie hortícola, que como un frutal. Los costes de producción son mucho menores, y tomando como referencia los precios de la papaya mejicana, la rentabilidad que se puede conseguir es más que interesante.

Se adapta muy bien a todo tipo de estructuras de invernaderos,  el coste en mano de obra es bajo y tiene menor consumo de agua que un cultivo hortícola.

La papaya bajo invernadero ayuda a disminuir considerablemente la incidencia del virus de la mancha anular.

El ciclo  de producción de la papaya se extiende de 18 a 36 meses, 
dependiendo de muchos factores, y se alcanzan producciones de hasta 200.000 toneladas por hectárea en un invernadero, en dicho periodo. Esto supone unos 150.000 euros al año por hectárea, lo que hace de este cultivo en invernadero, una explotación altamente rentable.

Todo esto empieza a seducir a algunos agricultores, que buscan nuevas alternativas para poner en sus invernaderos.

La papaya Maradol es una de las variedades con mayor demanda en el mercado regional y nacional, por presentar frutos de tamaño mediano de uno a tres kg de peso, con pulpa consistente, de color rojo y agradable sabor.

Las plantas son de porte bajo, por lo que adapta perfectamente su cultivo a un invernadero, y soporta altas densidades de población por hectárea.

2.- MERCADO.
Hoy día la papaya es la tercera fruta tropical más producida en el mundo, después del mango y la piña. Actualmente hay cultivadas
alrededor de 430.000 hectáreas de papaya en todo el mundo, con una producción de casi 12,5 millones de toneladas.

La India y Brasil son los principales productores de papaya, pero el mercado internacional está dominado por México, que exporta más de 130.000 toneladas, al principal  consumidor  de  papaya  en  el mundo, que es Estados Unidos.

En la UE, el  Reino  Unido,  Holanda  y  Alemania importan 
alrededor  de  8.000  toneladas  anuales cada uno, mientras que España supera las 5.000 toneladas anuales.

La papaya es originaria  del clima tropical de Centroamérica y se cultiva también en zonas con clima subtropical. En España el cultivo de la papaya se concentra en las      Islas      Canarias,      donde      ha experimentado un desarrollo importante en los últimos años.

En Canarias se ha pasado de 138 hectáreas en 2004, a 310 hectáreas en 2011 y en la actualidad  la  superficie supera  las  500 hectáreas, con una producción que ronda las 14.000 toneladas. Este aumento se ha debido principalmente a la sustitución progresiva de plantaciones de tomate, aprovechando los invernaderos existentes y a los  excelentes  resultados  obtenidos  con  la  introducción  de  nuevas  variedades  híbridas  más productivas.

3.- BOTÁNICA.

La papaya (Carica papaya) es una especia de la Familia de las
Caricáceas. Posee hojas son tipo palmeadas, con largos pedúnculos y lóbulos, pudiendo medir hasta 21 cm de ancho. El haz de la hoja es de color verde oscuro.

         Las flores son pentámeras o tetrámeras, raramente dímeras o trímeras. Es una especie trioica. Las flores se distinguen en femeninas, masculinas y hermafroditas.

         El tronco puede llegar a alcanzar hasta 8 o 10 metros de altura, pero normalmente suele medir 2 o 3 metros, y se forma de un eje central, que lleva al final un penacho de hojas grandes. Por lo general el tronco no se ramifica, y su punto apical crece continuamente, alargando el tallo y formando nuevas hojas.

         La estructura del tronco de la papaya es muy peculiar. El vástago
es un cilindro hueco, con una amplia cavidad central que en las partes jóvenes, está dividida por tabiques transversales, que desaparecen conforme envejece el tronco.

     Posee una raíz primaria (derivada de la radícula del embrión). Es un sistema radicular fascicular, es decir, que se desarrolla sobre todo en las partes más superficiales del suelo.

Las raíces son blandas, y sufre con los vientos fuertes. En lugares de mucho viento se debe cultivarse en invernadero.

Los frutos poseen una textura suave y una forma oblonga, y pueden
ser de color verde, amarillo, naranja o rosa, pudiendo pesar hasta 9 kg, pero que en la mayoría de los casos no suelen pesar más de 500 o 600 g, especialmente en una variedad de cultivo de plantas enanas. Este tipo de variedades son muy productivas y están destinadas generalmente a la exportación, por su mayor duración después de la cosecha y antes de su consumo.

La talla de los frutos disminuye en función de la edad de la planta. Es una baya ovoide-oblonga, piriforme o casi cilíndrica, grande, carnosa, jugosa, ranurada longitudinalmente en su parte superior, de color verde amarillento, amarillo o anaranjado amarillo cuando madura, de una celda, de color anaranjado o rojizo por dentro con numerosas semillas
parietales y de 10 - 25 cm o más de largo y 7-15 cm o más de diámetro.

Las semillas son de color negro, redondeadas u ovoides y encerradas en un arilo transparente, subácido; los cotiledones son ovoide- oblongos, aplanados y de color blanco.

La papaya más que un árbol, es una hierba arborescente (que alcanza porte y dimensiones de un árbol).

La planta de la papaya puede medir desde  1'5 m. de altura hasta superar los 10 m., en función de la variedad. Por su parte los frutos pueden pesar 200g hasta más de 3 kg.

Su crecimiento es muy rápido y suelen ser muy sensibles a las bajas temperaturas. En la costa granadina se ha aclimatado relativamente bien.

Los lugares donde se siembran han de estar bien soleados y al resguardo del viento, por lo que un invernadero es ideal.

Es una planta que posee una vida muy corta (20 años) y en sus últimos años deja de producir frutos de calidad. Por esta causa hay que
ir renovándolo con nuevas plantas, para disponer de fruta cuando éstas dejen de producir.

La papaya es amante del calor, como típica planta subtropical que es, y para que brote sin problemas, se siembran las semillas también en el invernadero.

La temperatura óptima es de unos 23-25° C, constante. No debe haber mucha diferencia de temperatura entre la noche y día.

Tiene un fructificación similar al del tomate, es la parte alta (Joven) de la planta la que va dando frutos (también tipo baya), y la parte baja es la que va perdiendo las hojas.

Cuando se van cayendo las hojas, se realiza el embolsado de frutos, para que la suciedad no se adhiera al látex de los frutos. En zonas costeras, evita que se estropeen por la sal.

4.- FLORACIÓN DE LA PAPAYA.

La  papaya tiene diferentes tipos de flores:

Las ores femeninas tienen un cáliz formado por una corona o
estrella de cinco puntas, muy pronunciada y fácil de distinguir. Encima de éste, se encuentra el ovario, cubierto por los sépalos; éstos son cinco, de color blanco o amarillo, y cuando muy tiernos, son ligeramente tocados de violeta en la punta. Los frutos de éste pie son grandes y globosos.

Las ores hermafroditas tienen los dos sexos, y el árbol que las posee tiene a su vez tres clases de ores diferentes.

Ø Una llamada pentandria, parecida a la or femenina, pero al separar los pétalos se aprecian cinco estambres y el ovario es lobulado. Los frutos de esta flor son globosos y lobulados.












Ø Otro tipo de or es la llamada elongata y tiene diez estambres,
colocados en dos tandas; la or es alargada y de forma cilíndrica, al igual que el ovario, dando frutos alargados.














Ø El último tipo de or es la intermedia o irregular, denominada carpoleide que no es una or bien constituida, formando frutos deformes. La carpeloidía es la transformación de los estambres de la flor a carpelos, como consecuencia de la existencia de bajas temperaturas ( 20 ºC durante la formación de la flor) lo que repercutirá en gran medida en los futuros frutos que presentarán deformaciones, con lo cual, no podrán ser comercializados.   Ello explica que las plantas  hermafroditas   no  puedan  cultivarse  en  todos  los  climas.
 Las flores masculinas crecen en largos pedúnculos de más de
medio metro de longitud y en cuyos extremos se encuentran racimos constituidos por 15 - 20 orecillas.

Las flores femeninas en condiciones normales necesitan el polen de las masculinas o hermafroditas, para producir fruta aunque en muchas ocasiones en los subtrópicos, pueden desarrollarse partenocárpicamente.  

Las frutas más comerciales son sin embargo las hermafroditas.   Es deseable por ello disponer en la plantación de plantas hermafroditas únicamente, o mayor porcentaje de hermafroditas que de femeninas, con lo cual tendremos por un lado una adecuada polinización de las flores femeninas,   y  por   otro   frutos   hermafroditas,  que  son  los  de  mayor  demanda   en  los  mercados. Evidentemente, las plantas masculinas también permiten polinizar las flores hermafroditas y femeninas.

5.- ORIGEN Y DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA.

Carica papaya es una planta de orígen centroamericano, conocida
y empleada en casi toda América desde hace varios siglos, aunque
hoy día se cultiva en muchos países de otros continentes, principalmente, de Asia y África. Antes de la llegada de los europeos, en Méjico se le daba el nombre chi- chihualtzapotl, que en náhuatlsignica “zapote nodriza”, y era un fruto especialmente relacionado con la fertilidad.

Originaria de los bosques de Méjico, Centroaméria y del norte de América del Sur, la planta de la papaya se cultiva en la actualidad en la mayoría de los países de la zonas subtropicales.

La   especie   presenta   dioica naturalmente,   pero la   selección artificial ha   producido   especímenes trioicas (hermafroditas) en América Central (Sur de México). Actualmente se cultiva en Florida, Hawai, África Oriental, Sudáfrica, Ceilán, India, Islas Canarias y se está comprobando su efectividad en su cultivo en invernadero.