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martes, 20 de diciembre de 2016

TULIPAN-TERCERA PARTE

8.- FISIOPATÍAS DEL TULIPÁN.

1.- Falta de agua.
Puede originar que se formen las hojas antes que las raíces, lo cual favorece al aborto de los botones florales.

2.- Aborto de botones florales.
Puede ser debido a la falta de madurez del bulbo, al corto período de reposo de los mismos o a una plantación tardía.

3.- Insolación o golpe de calor.
Hace marchitarse y secarse las flores, especialmente en tiempo seco.

4.- Exceso de nitrógeno.
Produce un desarrollo exagerado de las hojas en perjuicio de las flores, en el caso de la producción de flor cortada.

También puede favorecer la aparición de puntos de hojas quemadas, reduciendo así la calidad de la flor.

5.- Vuelco.
Al formarse la flor, el pedúnculo se dobla a la altura del cuello de la
planta.

Puede deberse a un déficit de calcio, bajada de las temperaturas durante el almacenamiento, oscilaciones de temperatura durante el cultivo o una elevada humedad ambiental.

Se presenta especialmente en terrenos arcillosos.

6.- Aborto de la flor.
El botón floral se atrofia, decolora y toma una textura coriácea.

Se debe a una falta de maduración de los bulbos, bajas temperaturas durante el almacenamiento, recalentamiento de los bulbos durante la conservación y déficit hídrico.

7.- Petrificación de los bulbos.

Las escamas carnosas externas de los bulbos almacenados toman un color blanquecino, esta zona se endurece y aumenta de tamaño hasta alcanzar todo el bulbo.

Normalmente tiene lugar sobre bulbos dañados o cosechados tardíamente.

8.- Puntas blancas de los pétalos.
Tiene lugar durante la brotación cuando se produce una falta de humedad en el suelo y exceso de calor.

9.- Rotura de la epidermis.
La epidermis del envés de las hojas se rompe transversalmente en
diferentes puntos.


La epidermis se enrolla hacia afuera, quedando así el tejido expuesto.

Normalmente en estas heridas se establecen microorganismos que provocan pudriciones.

8.- PROPAGACION DEL TULIPÁN.

La propagación por semillas es más bien utilizada en el
mejoramiento genético. La semilla sembrada debe mantenerse a bajas temperaturas (5° a 8°C). La semilla germina y forma una hoja cotiledonaria, una raíz primaria y un "dropper", que es una estructura especial que contiene un pequeño bulbo en su interior, el cual requiere entre 4 y 5 temporadas para ser floral.


La propagación vegetativa natural corresponde a la formación de bulbos a partir de yemas axilares de las escamas.             En cada bulbo se encuentran dos a seis escamas, pero la tasa de propagación media va de dos a tres.

Este tipo de propagación vegetativa ha sido utilizada como método tradicional de propagación. Con este método la introducción de un
nuevo cultivar de tulipán tarda 20 años.


Existe un método actual en experimentación, en el cual se induce la formación de tallos a partir de secciones de bulbos o esquejes de tallos. Con un tratamiento térmico se forman bulbillos en esos tallos, los cuales son plantados y cultivados por varias temporadas hasta alcanzar el tamaño comercial.

En la propagación in vitro falta realizar más investigación para lograr un método óptimo. Como explante se han utilizado yemas axilares y también trozos de escamas y segmentos de tallos extraídos durante el almacenamiento de los bulbos; de estos dos últimos explantes se induce la formación de yemas adventicias y bulbos.

9.- FASES DEL CRECIMIENTO Y DESARROLLO DEL TULIPÁN.

En general se considera que un bulbo comercial o floral de tulipán mide al menos seis a ocho cm de circunferencia, con un peso de seis a
ocho gramos.


En un cultivo al aire libre los bulbos son plantados en otoño, con temperaturas decrecientes. En ese momento ocurre un rápido crecimiento de raíces y un lento crecimiento de la yema apical.

A inicios de primavera ocurre una rápida elongación del escapo y botón floral, y ocurre la antesis. El bulbo de tamaño no floral produce sólo una hoja, sin flor

El bulbo comercial o floral produce más de dos hojas y una flor. Existen algunos cultivares que producen más de una flor por vara, pero
son escasas excepciones. En esta etapa, el bulbo madre comienza a desaparecer y crecen los bulbos hijos.


A finales de primavera ocurre la senescencia de la parte aérea, cesa el crecimiento de los bulbos hijos y comienza la diferenciación de las yemas florales y vegetativas.

Las etapas de desarrollo del ápice de tulipán han sido descritas y se presentan a continuación.

ETAPAS DE DESARROLLO DEL APICE DEL TULlPÁN

Los bulbos cosechados a inicios de verano no poseen aún la flor. Con un tratamiento de temperaturas altas se favorece la iniciación floral. Normalmente el estado G se alcanza en febrero.

El estado G es de gran importancia. El productor debe revisar los bulbos porque sólo después de alcanzado el estado el estado G éstos deben ser tratados con frío (temperaturas inferiores a 9ºC), de lo contrario puede ocurrir aborto de flores.

Para verificar que el estado de desarrollo de los bulbos haya alcanzado el estado G, se toma un bulbo con el plato basal hacia abajo, se corta su parte superior y de lado, cortando más el lado redondo, y se
deja un cuadrado de unos 2,5 cm por lado.


Luego este cuadrado se pone de lado y se cortan secciones finas, con bisturí, hasta ver partes de la flor. Se puede observar un anillo amarillo externo, que corresponde al follaje, y uno interno, que corresponde a la parte floral.

Para un mejor contraste entre los distintos órganos florales se deja caer una gota de tinta, se seca con papel y se observa a ojo desnudo o, mejor, con lupa de 10 aumentos o microscopio binocular.

Si el bulbo no ha alcanzado el estado G, éstos deben seguir almacenados a temperaturas de 17ºC hasta alcanzar ese estado.

TRATAMIENTO DE FRÍO

La temperatura juega un papel fundamental en el desarrollo del bulbo y el crecimiento de la planta. El bulbo de tulipán requiere un tratamiento de frío, para un normal desarrollo y alcanzar un largo de tallo aceptable.

El frío también acelera la floración y la uniformiza. Se estima que el requerimiento de frío del bulbo es de 9 a 12 semanas a 5ºC o 16 semanas a 9ºC.

El requisito real de frío depende del cultivar. Al proporcionar un período más corto que el necesario, el tallo de la planta resultante es más
corto.


Todo el frío necesario puede ser recibido por los bulbos cultivados al aire libre, después de su plantación en otoño, si la zona en que se cultiva es suficientemente fría. De no ser así, que es lo usual, es necesario el uso de cámaras de frío para proveer de forma parcial o total este requisito.

Según el método escogido, el frío puede ser recibido por los bulbos ya plantados en el suelo, al aire libre o bajo invernadero; en seco (sin tierra, en bandejas) y en cámara; plantados en bandejas, dentro de la cámara; y parte del frío puede ser recibido en seco y parte una vez
plantados.


En un cultivo al aire libre no existe un control de la temperatura. En un cultivo forzado, todo el tratamiento de frío es recibido por el bulbo en seco, se recomienda utilizar temperaturas de 5ºC o 2°C.

Si el bulbo va a recibir parte del frío en seco y parte después de su plantación en el suelo, la temperatura de almacenamiento en seco recomendada es de 9ºC, con reducciones graduales de temperatura hasta su plantación.

El cultivo en bandejas es muy utilizado debido a que ofrece muchas ventajas, en especial por la eficiencia de uso del espacio. En este caso, también se puede proporcionar parte del frío al bulbo, antes de plantarlo en la bandeja con tierra, y en este caso se recomienda una temperatura de 9ºC.

Para lograr una floración tardía, por ejemplo, en otoño se puede utilizar el método "Ice tulips". En este caso, se da un breve tratamiento de frío a 9ºC para después mantener los bulbos a temperaturas de -2ºC por tiempo indefinido, y luego se hacen florecer a temperaturas bajas.

MANEJO DE LOS BULBOS ANTES DE PLANTAR

Si se desea adquirir bulbos para plantar en otoño, existe la posibilidad de comprar en Nueva Zelanda o en Holanda. Holanda, al ser el principal país productor de bulbos de tulipán, posee una amplia
disponibilidad.

La época de venta de bulbos holandeses no coincide con nuestro otoño, por lo que es recomendable contactar al proveedor de bulbos con bastante antelación, para que los bulbos reciban un tratamiento térmico especial, o para que el proveedor consiga bulbos en otro país.

Al hacer el pedido, es importante indicar si se desean bulbos con o sin tratamiento de frío. Es posible transportar los bulbos por barco o vía aérea.

Una vez recibidos los bulbos, es recomendable plantar lo antes
posible para prevenir un ataque de Penicillium.


Es importante evitar la exposición de los bulbos a temperaturas altas (iguales o superiores a 30ºC) después de formada la flor, ya que ésta sufre un daño irreversible, y también debe evitarse en todo momento la exposición de los bulbos al etileno.

Esto último puede provocar desde la producción de hojas y flores pequeñas, hasta la necrosis de la yema floral. Se debe evitar toda fuente de etileno, como bulbos con ataque de Fusarium, tejidos dañados, gases
de motores de combustión interna, se debe evitar almacenar los bulbos junto con flores que liberen etileno (especialmente flores en senescencia) y frutas.


Es una práctica común la desinfección de bulbos antes de plantar, aunque el proveedor los haya desinfectado. Para ello se recomienda el uso de fungicidas (y en algunos casos, también se incluye algún nematicida), ya sea en polvo o en solución.

Al preparar una solución se pueden introducir los bulbos en una malla o saco y sumergirlos así en la solución. También se pueden sumergir en la solución estando los bulbos dentro de la bandeja en que llegaron si fueron comprados en Holanda.

Los bulbos de tulipán se comercializan sin turba o serrín. Antes de plantar, algunos productores remueven la túnica del bulbo en la zona donde se producirán las raíces.

Esta práctica permite, entre otras cosas, detectar bulbos enfermos y favorecer un rápido y uniforme crecimiento de raíces.

              DISEÑO DE PLANTACION

La plantación puede ser efectuada en caballones, en calles o mesas. En el primer caso, se pueden utilizar distancias de 67 a 70 cm entre caballones, con una banda central de 20 a 25 cm de ancho en cada camellón, donde van ubicados los bulbos.

En el sistema de calles, éstas pueden tener un ancho desde 1 m hasta 1,50 m, con pasillos de 30 a 40 cm. La densidad de plantación depende principalmente del tamaño del bulbo y del sistema de plantación.

              PROFUNDIDAD DE PLANTACION

En un cultivo al aire libre se recomienda que queden entre 10 y 15 cm desde la base del bulbo, a la superficie del suelo. Los bulbos para forzado se suelen plantar más superficiales.

                 RIEGO

Durante todo el período de cultivo las plantas deben recibir un suministro adecuado de agua. Las deficiencias de agua provocan:


§ Crecimiento retardado.
§ Reducción en el número, altura y tamaño de las flores.
§ Disminución del área foliar.
§ Acortamiento del período vegetativo.
§ Menor rendimiento de bulbos.
Los métodos de riego más empleados en el cultivo de tulipán para producción de bulbo o flor cortada son el riego por aspersión y el riego por cintas de goteo.

En el cultivo de plantas en maceta se utilizan diversos sistemas, incluyendo los métodos de subirrigación.

               CONTROL DE MALEZAS

Al efectuar desinfección de suelo se reduce la población de malezas que infestan el cultivo, en comparación a un cultivo sin desinfección, y posteriormente en el cultivo son necesarias algunas limpias manuales.

Continuamente se está probando la eficacia de distintos productos, sobre el control de malezas y fitotoxicidad del cultivo de tulipán.

              RECOLECCIÓN DE FLORES

Al efectuar un cultivo al aire libre con plantación en otoño, normalmente las flores son cosechadas entre septiembre y noviembre,
dependiendo de la precocidad del cultivar y la temperatura imperante.


El índice de madurez de cosecha es con un 50% de color en las flores. Es recomendable realizar cosechas dos veces al día, para cortar en el estado de madurez adecuado y para una mayor duración.

Al cosechar en un estado muy inmaduro se acorta la duración de
las flores y no se desarrolla bien el color. En Holanda existe la práctica de cosechar las flores con bulbo, el cual se corta posteriormente.


Una ventaja de este sistema está en que se obtiene una mayor longitud de vara.

El principal problema en postcosecha es la elongación del tallo bajo la flor. Los tulipanes cortados aumentan en longitud después de corte, aún en el florero. Es por esto que después de cosechados, no se recomienda dejarlos en agua por más de 1 o 2 días, y los arreglos en las florerías deben mantenerse permanentemente refrigerados.

La temperatura de almacenamiento no debe exceder los 2ºC. Se
recomienda mantener las flores a temperaturas entre 0 y 2ºC, y 90 a 95% de humedad.


Al estar con el bulbo, las flores se pueden mantener verticales y en seco hasta 2 a 3 semanas. Sin el bulbo, se forman ramos firmemente envueltos, se recorta la base de los tallos y se ponen mínimo 1/2 a 1 hora en agua fría (2 - 5ºC) en cámara a 2- 5ºC.

Los ramos firmemente envueltos, pueden mantenerse en seco en forma horizontal dentro de cámara fría, por un período de hasta una semana.

Los tulipanes son muy sensibles al etileno, por lo cual es esencial mantener buena circulación de aire y evitar fuentes de ese gas.

                     RECOLECCIÓN DE BULBOS

Algunas semanas después de floración, se inicia la senescencia de
las hojas. Se deja de regar en ese momento. Cuando el follaje está completamente seco, se pueden cosechar los bulbos.


Existe maquinaria que es capaz de recolectar los bulbos. Al no disponer de esta maquinaria, se puede utilizar laya para soltar los bulbos, y luego con ayuda de un pequeño rastrillo se pueden ir sacando del suelo.

Después de cosechados se lavan con agua, se desinfectan con fungicida, se secan y se seleccionan por calibre. En otros países se utilizan máquinas que seleccionan por tamaño. En general se considera que los bulbos de calibre inferior a 6-8 cm de circunferencia, no son florales.

           ALMACENAMIENTO DE LOS BULBOS

Las temperaturas óptimas de almacenamiento de los bulbos no florales no están muy claras.

Se puede empezar con temperaturas de 30ºC por las primeras 4 a 6
semanas después de cosechar, para luego ir disminuyendo las temperaturas hasta la plantación.


En Holanda se recomiendan inicialmente temperaturas de 23 a 25ºC, según el cultivar, por las primeras 3 a 4 semanas, para luego ir disminuyendo hasta temperaturas de 15 a 17ºC.

Producto de investigación realizada en Holanda, para cada cultivar se ha establecido el tratamiento térmico que deben seguir los bulbos florales para forzado, antes y después de su plantación, según la fecha deseada de floración y el sistema de cultivo.

En términos generales, en forzado para floración temprana, los
bulbos se tratan por 1 semana a 34°C. Luego se ponen a 17 -20ºC hasta que alcancen el Estado G, después se tratan a temperaturas de 7- 9ºC por 6 semanas (en seco) y se plantan.


Se enraízan a 9ºC y luego el resto del requerimiento de bajas temperaturas se proporciona a 5ºC. Después se cultivan en invernadero a 18ºC de temperatura nocturna.

Para floración de media estación, los bulbos se tratan inmediatamente después de cosechados a temperaturas de 17 a 20ºC hasta alcanzar el Estado G, luego reciben el frío y se plantan a 17ºC.

Para forzado tardío, se cosechan los bulbos y se almacenan a 23ºC por varias semanas, luego a 20ºC y finalmente a 17ºC, para luego recibir el frío y plantarse a 17°C.

Establecer normas de fertilización para cualquier especie vegetal, debe responder a tres preguntas básicas:

1) Cuánto fertilizar
 2) Qué fuente o tipo de fertilizante usar
3) Cómo y cuándo fertilizar.


La alta incidencia de la fertilización en la productividad de flores ornamentales, conduce a la necesidad de desarrollar un método cuantitativo, para calcular las dosis de fertilización, especialmente para nitrógeno. 

martes, 13 de diciembre de 2016

TULIPAN-SEGUNDA PARTE

         Nos hemos tomado….digamos que un MERECIDO DESCANSO.........
DE CERCA DE MEDIO AÑO........

, TRAS 
DOS AÑOS DE CASI DOS AÑOS DE FRENÉTICA ACTIVIDAD.

         Y nos hemos encontrado con la  sorpresa de que este humilde blog...... tras CASI TRES AÑOS DE EXISTENCIA, se ha convertido en una referencia de muchas Universidades y Centros de Educación Agrícolas, así como diferentes profesionales agrícolas de todo el Mundo.

         Tiene cerca de dos mil suscripciones al Canal de You Tube, más de 250 seguidores, lleva cerca de 100.000 visitas, me han mandado invitaciones a Likedin Catedráticos de Universidades de todo el Mundo y más datos que no quiero
dar.

  Particular y personalmente,…

y lo digo con toda la del humildad del mundo 

    con mi mi medio Siglo de existencia……NO ME MEREZCO TANTO

       Simplemente hago algo   esto, sin cobrar un “Pu…. duro” porque sencillamente…

     ME GUSTA y si puedo servirte de algo….

      ME ALEGRO MUCHO.

      Y voy a aprovechar la ocasión para revelarte un secretillo....Filosofia viene del griego antiguo Filo (Phylo) que significa AMOR, Y Sofia (Sophya) que significa SABIDURÍA.

             PUES YO SIENTO PASIÓN POR CONOCER COSAS SOBRE EL MUNTO DE LAS PLANTAS Y LA AGRICULTURA EN GENERAL, POR ESO ESTE BLOG SE LLAMA......

                    FITOSOFIA
                   



    Y bueno tras esta pequeña introducción vamos al trabajo, con el artículo número 151.
          
     Lo dejamos con la Primera Parte de los Tulipanes….vamos con la segunda parte.

5.- CONDICIONES MEDIOAMBIENTALES.

 El tulipán no pide exigencias en cuanto a luz, y su crecimiento no se verá afectado haya o no luminosidad. Es decir, en zonas de sombra, con bajo nivel de iluminación pueden crecer sin problemas.

En cuanto a la temperatura, aguanta el frío bastante bien pero le vienen mal las condiciones de calor alto. ¿Qué valor es alto? Pues está comprendida entre 13 y 18º C.  Requiere, además, humedad alta (70-80%), valores que son más fáciles de alcanzar para zonas de semi sombra. Si le da el Sol directo en un clima caluroso, se corre el riesgo de que se quemen las hojas, se reduzca en gran parte la humedad de la planta y se marchiten las flores.

Al ser una especie bulbosa, requiere un suelo mullido y ligero, con gran contenido en materia orgánica. También se puede añadir una mezcla de arena sobre el sustrato, a la que luego le añadiremos estiércol o compost.

El pH debe estar comprendido entre 6,5 y 7,5. Es un pH que no requiere especiales cuidados. Simple y únicamente con aportar un buen compost es suficiente o un abonado de fondo con las siguientes características: sulfato amónico, superfosfato y sulfato de potasa.

Tenemos un rango de días bastante alto para plantar. Se puede iniciar la siembra de bulbos desde mediados de verano hasta principios de invierno. Si has elegido una variedad de tulipanes de porte alto introduce los bulbos a una profundidad de 15 cm en un marco de plantación de 10 cm.

Ya comentamos que cuando se siembran, requieren abundante agua durante su crecimiento, acompañado de un abono foliar (en polvo o líquido junto al riego) para estimular la floración. También es conveniente volver a aplicar un abonado para preparar la salida de flores del siguiente año.

Como hemos dicho anteriormente, el tulipán es un cultivo que exige humedad. Debemos aportarla a través del riego. Que sea frecuente y asegurar un suelo húmedo en todo momento, siempre sin producir encharcamiento.

6.- CULTIVO DE TULIPÁN EN CASA.

El tulipán nace de un bulbo que previamente habremos almacenado de años anteriores. Ese bulbo lo plantaremos en otoño, a una profundidad de entre 3 y 4 veces la altura del bulbo (eso puede ser unos
15-20 cm más o menos), y situando (como en los ajos por ejemplo) que la punta mire hacia arriba.

 A la hora de calcular el espacio entre bulbos, calcula unos 10-15 cm, considera que el tallo del tulipán es fino, y cuanto más agrupados estén más bonitos quedan.

 Piensa que puedes hacer con ellos las formas que quieras, por ejemplo, un círculo de tulipanes que rodea un arbusto, un árbol, etc. Calcula cuantos bulbos necesitas y ve formando un círculo separando cada tulipán 10 cm. ¡Las posibilidades son infinitas!

La mezcla perfecta para el abonado del tulipán llevará nitrógeno, fósforo y potasio. El potasio asegura la rigidez de los tallos, si ves que flojean, necesitan aplicar un fertilizante a con contenido en potasio, que después de su aplicación observarás como mejora el tallo y el color de la flor.

 Como vas a tener que mullir el suelo periódicamente, una buena
forma de hacerlo es incorporando periódicamente abono orgánico o mineral.

Cuando los tallos empiecen a secarse, es el momento para recoger los bulbos, en los que también se  generado algunos nuevos aprovechables para la siguiente temporada.

Por cada bulbo viejo se recolectan entre 3 y 5 bulbos nuevos, que almacenaremos en un lugar fresco y seco y plantaremos en el otoño siguiente, comprobando que en la conservación no se pudran, no les llegue agua o si es preciso aplicar fungicidas.

Una vez acabada la temporada de tulipanes puedes recuperar los bulbos para guardarlos y sembrarlos para la próxima vez. Esto de guardarlos parece engorroso pero dependerá de lo siguiente. Si el clima
de la zona donde vives y cultivas los tulipanes es frío sí que tienes que recogerlos y almacenarlos.

Pero si es una zona cálida con inviernos suaves, puedes pasar esa temporada fría en la tierra sin problema alguno. ¡No olvides donde los cultivaste!

Pueden quedar a la intemperie hasta que alcancen entre 5 y 10 cm. de altura, luego sí pueden ser llevadas al interior de la casa.

En ambientes frescos la floración se conservará por más tiempo.

Deben recibir sol todo el día, como mínimo 4 horas de luz natural, pero no la exposición directa a los rayos del sol, cuando éste sea muy fuerte, es preferible el de la mañana o el del atardecer.

Una vez florecidos, la temperatura ideal debe rondar entre los 13 ° C y 18 ° C.

 Son plantas muy resistentes al frío y a fuertes vientos, lo único que debemos hacer en caso de heladas o escarchas es cuidar que no se congele el sustrato colocando mantillo de corteza de pino en su superficie y cubrir las flores con algún cobertor plástico.

Debemos evitarles corrientes de aire o ambientes muy secos.

Plantación definitiva.  
En regiones con inviernos muy fríos se plantan a fines de otoño y florecen a mediados de primavera. En regiones cálidas deben plantarse

al comenzar la primavera para florecer apenas iniciado el verano.


    Requieren riego moderado, éste no debe ser en exceso, como tampoco permitir que se seque el sustrato.

    Necesitan de suelo permeable, el sustrato ideal es un compuesto de tierra fértil y arena, bien suelto, ligeramente alcalino y con buen drenaje para evitar encharcamiento y la consiguiente proliferación de hongos.

    Se plantan bien espaciados unos de otros; ya sea en el jardín o en macetas la media general es de 5 cm., es decir que no deben tocarse entre sí.

    La profundidad de plantado debe ser 2 o 3 veces superior a la altura del bulbo, nunca superar los 10 cm., y siempre con las raíces hacia abajo.

Los bulbos plantados en otoño deben permanecer húmedos durante el invierno.

    Los bulbos tardan dos años en crecer al tamaño comercial, es decir calibre 11, 12 o superior.

    La maceta a utilizar debe ser lo suficientemente grande como para que estén cómodamente ubicados los bulbos; individualmente

quedan muy bien presentados en maceta circular; en caso de plantar varios en una jardinera, que sea con bastante espacio entre ellos.


    Ahuecar el sustrato donde se vaya a ubicar cada bulbo en forma individual, manteniendo las distancias entre sí.

    Plantar los bulbos con las raíces hacia abajo.

    Tapar con el sustrato bien mullido.

    Riego.
Las flores suelen durar alrededor de 3 semanas, debemos cortarlas antes que se sequen, dejando parte del tallo con sus hojas para que, de esta manera, se vayan reproduciendo los bulbos en la misma maceta o jardín.

Alrededor de 40 o 50 días después de cortar las flores se habrán formado los bulbillos, los cuales debemos sacar y conservar bien secos en lugar frío y seco y queden listos para plantar en la próxima temporada. Cuidarlos de las temperaturas extremas y, en caso de guardarlos  puede ser tratado, con algún funguicida natural en forma preventiva.

El mejor clima para obtener flores de buena calidad, a la vez que bulbos hijos en mayor número y tamaño, es un clima de primaveras largas y frías.

Los bulbos en almacenamiento en seco sufren daños por

congelamiento a temperaturas iguales o inferiores a -2,5°C. Los bulbos una vez plantados pueden soportar temperaturas de -10ºC por 24 horas.


En Holanda, para ayudar a prevenir daños por congelamiento, los productores suelen cubrir las platas de las bandas con acolchado de paja.

Después de la brotación del bulbo, con temperaturas inferiores a -1ºC en el suelo se daña la parte aérea, y a temperaturas de -5°C en el suelo ocurre aborto de la yema floral o no se elonga el escapo floral.

El tulipán se puede cultivar exitosamente en distintos suelos, siempre y cuando éstos posean buen drenaje. Es deseable un suelo que no presente impedimentos mecánicos como piedras o capas compactadas, los cuales reducen el crecimiento de las raíces y producen daño al cosechar el bulbo.

7.- PRODUCCIÓN DEL TULIPÁN.

El tulipán se cultiva con dos objetivos principales: la producción de flor cortada y la de bulbos secos.

Estos últimos se destinan, a su vez, a satisfacer la demanda de bulbos para parques, jardines y uso hogareño y, por otro lado, para proveer los bulbos necesarios para la producción de flor cortada.

El comercio internacional de flor cortada tiene un valor global aproximado de 11.000 millones de euros, lo cual da una magnitud de la importancia económica de esta actividad.

El principal país productor de bulbos de tulipán es Holanda, país que concentra el 87 % del área mundial, la cual es de aproximadamente 12. 000 hectáreas.

Los bulbos de esta especie se producen significativamente en otros
14 países, encabezados por Japón, Francia y Polonia. La mayoría de estos países utiliza los bulbos obtenidos para su propia producción de flor cortada o para abastecer su mercado minorista de bulbos secos.

Holanda, sin embargo, además de ser el principal productor internacional de bulbos, es la excepción a esta generalización. De hecho, produce aproximadamente 4.000 millones de bulbos anualmente, de los cuales el 53 %, se usan en el mercado de flor cortada y los restantes se utilizan en el mercado de bulbos secos.

De los bulbos destinados al mercado de flor cortada, Holanda utiliza el 57 % para satisfacer su mercado interno y el resto lo exporta a varios países, dentro y fuera de la Unión Europea.

1.- CULTIVO PARA LA PRODUCCIÓN DE BULBOS

Este tipo de cultivo se inicia a partir de bulbillos, los cuales se producen alrededor del bulbo original y se separan de éste luego de recolectarlos.

Como en la producción de otros tipos de bulbos, se requiere un suelo bien drenado, arenoso y con un pH cercano a la neutralidad. Se necesitan dos años para alcanzar bulbos de tamaño comercial.

En un primer año, se plantan los bulbillos en otoño, a altas densidades (1-2 cm de separación entre bulbillos) y se cosechan bulbos de calibres 6-8, 8-10.

Después de recolectar los bulbos en el verano, se realiza el segundo año de cultivo, a menor densidad (4-5 cm de separación entre bulbos), con el empleo de abonos químicos y otros agroquímicos para proteger al cultivo de plagas y enfermedades.

La recolección se inicia cuando la túnica de los bulbos, comienza a colorearse. Los bulbos cosechados alcanzan un calibre de 11-12 o superior.

Cómo reproducir bulbos
Esta técnica es muy sencilla, sólo deben seguir los siguientes pasos: Deben cortarse las flores antes de secarse, aproximadamente 20 días
después de la floración, y dejar que tallo y hojas se sequen naturalmente mientras siguen plantados; de esta manera, y luego de 40 o 50 días de haber cortado las flores, la planta habrá tomado fuerza y se habrán formado los nuevos bulbillos para la próxima temporada. Éstos se conservarán en lugar fresco y seco al igual que el resto de los bulbos.

Una vez seca la flor y el follaje, se retiran los bulbos de la tierra, se dejan secar muy bien un par de días y luego se envuelven con papel y se guardan en cajas de cartón, madera o plástico, en algún ambiente fresco, seco y aireado.

Nunca se deben guardar en bolsas de plástico o donde no puedan respirar, porque podrían pudrirse o ser atacados por hongos.

Los bulbos necesitan de un tiempo de reposo llamado “período de latencia“, siempre con clima frío, ya sea por la estación naturalmente, o realizado en forma artificial, para luego, ya descansados, cuando sean plantados desarrollen mejor sus raíces, tallo y flores.

En regiones tropicales o donde no tienen época invernal muy marcada, requieren de frío artificial. Esto se logra manteniéndolos en cámaras de frío aproximadamente 2 meses, desde finales de primavera, y hasta comienzos de otoño, cuando sean plantados. Mantenerlos secos y en una bolsa de red.

Consejos para plantar de nuevo bulbos de tulipanes:
    En caso de adquirir los bulbos en el vivero, verificar que se expendan en envases o bolsas que les permita respirar, observa que estén
libres de humedad o moho, que no estén podridos ni tampoco secos, en este último caso son muy livianos.

    Tratar de conseguir bulbos de buen tamaño, calibre 11, 12 o superior; a mayor tamaño de bulbo, mayor será el tamaño de la flor.

    Una vez cosechados los bulbos o bulbillos, guardarlos a la sombra y en lugar fresco hasta volver a la próxima época de plantación. Puedes guardarlos en cámara de frío.

    La gran mayoría se planta en otoño para luego florecer en primavera.

    Si van a estar en exteriores, cuidarlos del sol directo, debajo de las ramas de un árbol del jardín, o en la terraza o balcón con red de media sombra estarán más que protegidos.

Sugerencia: En caso de guardar los bulbos en la cámara de frío hasta la próxima estación de plantación, a nivel casero el cajón de la verdura es el lugar ideal, ya que el frío allí es el más suave en todo el refrigerador. Nunca utilizar el congelador.

2.- CULTIVO PARA LA PRODUCCIÓN DE FLOR CORTADA

El primer paso es la adquisición de bulbos de tamaño comercial (calibre 11-12 o superiores) y la plantación de los mismos en el otoño.

Se deben utilizar suelos arenosos y bien drenados. Los bulbos se plantan en líneas con los bulbos separados a 5 cm entre sí y a una profundidad de 4-5 cm.

La recolección de las flores se realiza cuando en el inicio de la floración, sean apenas visibles el color de los pétalos.

Para la recolección se suele arrancar la planta entera (tallo floral, bulbo y raíz) y se corta el pedicelo floral lo más cerca posible de la base del bulbo para, de ese modo, lograr «flores» de mayor longitud, las cuales son más apreciadas por los consumidores.

Los tallos florales se colocan en recipientes con agua dentro de cámaras frigoríficas a 4-5 °C hasta su venta.

7.- CUIDADO Y MANTENIMIENTO DE LOS TULIPANES.

El cuidado y mantenimiento de los tulipanes no son excesivos, ya que son plantas de gran resistencia pero que necesitan ser observadas durante las temporadas de primavera, verano y otoño. También es

indispensable estar atento a la cantidad de agua que precisan.


- Los tulipanes aptos para interior son las variedades enanas primerizas.

- Quedan muy bien en jardineras.

- Una mezcla adecuada para maceta debe contener algo de arena, tierra de hoja y perlita, de modo que resulte un suelo suelto, aireado, ligero y bien drenado que, al regarlo con regularidad, no permita que se estanque el agua.

- Luz: a pleno sol o semisombra.

- Temperaturas: soporta bien el frío, de hecho, necesitan pasar frío para florecer, de ahí que los tulipanes no sean adecuados para climas
tropicales y subtropicales.

- Humedad: no hace falta pulverizar ni las hojas ni las flores.

- Suelo: el drenaje del suelo debe ser bueno, ya que no soportan el encharcamiento.

- El suelo arenoso con abundante materia orgánica es el ideal para el tulipán.

- La tierra arenosa y el clima húmedo de Holanda resultan ideales
para su crecimiento.

- Importante es siempre comprar bulbos sanos y bien conservados (lugar fresco, seco y sin luz).

- Plantar los bulbos en otoño; florecerá en primavera.

- Después de plantar tulipanes, debes empezar a darle el riego y cuidar de las plantas, aunque esto puede depender del clima. Es decir, tienes que empezar a observar la humedad de la tierra, porque durante temporadas de lluvia no es necesario regar estas flores.

- Para un mejor mantenimiento y cuidado de los tulipanes es necesario estar pendiente del riego, porque aunque las plantas necesitan ser regadas para que florezcan, es indispensable prestar atención para que el agua no quede estancada.

- Asimismo, los tulipanes necesitan menos agua durante épocas frías, un poco más en los meses de primavera mientras que en temporada de verano, como el clima es cálido, necesitan ser regadas regularmente porque precisan más agua para poder mantenerse saludables.

- Los tulipanes absorben grandes cantidades de nutrientes del suelo, por lo cual se recomienda no plantarlos dos años seguidos en el mismo sitio.

- Además, al rociar los tulipanes con fertilizante también ayudas a prevenir insectos o roedores pequeños o deshacerte de ellos. Es una gran idea para mantener y cuidar estas plantas porque si bien no es necesario utilizar fertilizantes, es una buena opción.

- Para lograr un mayor impacto en el jardín, se plantan en macizos.

- La distancia de separación entre bulbos debe ser de 10 cm, a una profundidad de 7 a 15 cm (3 veces su tamaño) dejando su parte más estrecha mirando hacia arriba.

- Cuando se planta se puede hacer en un lugar oscuro y más adelante, es aconsejable trasladarlos a lugares más luminosos y con temperaturas más cálidas.

- Regar abundantemente, sin encharcar.

- Para garantizar el crecimiento de las plantas durante el inicio de la primavera, fertiliza los tulipanes a comienzos de otoño. Los fertilizantes pueden ser sólidos o líquidos y la mejor forma de colocarlos es rociar o
volcar una cucharada alrededor de cada bulbo de tulipán.

- No conviene dejar los bulbos enterrados de un año para otro.


- Si necesitamos ese espacio para poner otra planta, tenemos que sacar todo el conjunto; hojas, bulbo, raíces y la tierra pegada a éstas, con cuidado y llevarlo a algún sitio donde puedan las hojas marchitarse.

- Después de la floración sus hojas se marchitan. Hay que cortar el tallo principal, pero no las hojas mientras se mantengan verdes para que el bulbo acumule reservas.

- Una vez marchitas las hojas, arranque los bulbos, desentierre los renuevos y guárdelos limpios en un lugar seco hasta que llegue la época de plantación.

- Finalmente se guardan en una caja que contenga arena seca, se ponen con el ápice hacia arriba y se colocan en un sitio que sea fresco y oscuro.

- Puedes almacenar los bulbos de tulipán en el refrigerador durante dos meses antes del período de siembra.

- Desgraciadamente, al cabo de un año o dos la floración decae hasta que dejan de florecer.

- Multiplicación: Cuando desenterramos el bulbo observaremos que a su alrededor hay pequeños "bulbitos" que naturalmente han salido del "bulbo madre".

- Debido a su pequeño tamaño no se encuentran en condiciones de que a la temporada siguiente, cuando se planten, obtengamos una flor, hay que dejar que engorden, por lo que el próximo otoño, como no tendrán buen aspecto, conviene plantarlos en un lugar separado de los bulbos grandes y que no estén a la vista, para que de esta manera se hagan "mayores".


- La mayoría de jardineros plantan nuevos tulipanes cada año, porque aunque pueden durar varias temporadas cada vez crecen más pequeños. Entonces, utilizan los nuevos bulbos y los plantan durante los meses de otoño.